
Quiénes somos
Dejando Huella es, ante todo, un proyecto colectivo. Detrás de cada espacio, cada propuesta y cada acompañamiento, hay un equipo de mujeres diversas unidas por una misma mirada hacia la infancia. Cada una aporta su recorrido vital y profesional, su experiencia, su sensibilidad y su manera única de estar y acompañar, enriqueciendo el proyecto desde su propio lugar.
Somos tres socias fundadoras (Lara, María y Cristina), cuatro socias trabajadoras (Ángela, Belén, Raquel y Elena) y tres trabajadoras (Almudena, Alba y Amina), y aunque ocupamos roles diferentes dentro del proyecto, compartimos un mismo compromiso: el respeto profundo a la infancia, a las familias y a la comunidad que habitamos.
Creemos en una educación basada en el cuidado, la escucha y la coherencia, donde los vínculos y el acompañamiento consciente son el centro de nuestro trabajo.
Trabajamos juntas desde la confianza, el aprendizaje continuo y el apoyo mutuo, entendiendo que el crecimiento del proyecto va de la mano del crecimiento personal y profesional de quienes lo sostenemos.
Dejando Huella se construye día a día gracias a este tejido humano que cree en la infancia como semilla de una sociedad más justa, empática y consciente.

Equipo
María, madre de día en La huella de Alba, psicóloga especializada en proyectos de intervención social y coach, formada con Tamara Chubarovsky como terapeuta holística de la voz y del lenguaje; Lara, madre de día en Érase una vez, técnico superior en Educación Infantil, formada en pedagogía Waldorf y asistente Montessori por el AMI y actualmente estudia Educación Social. En julio de 2021 se unió como socia Cristina, maestra de Educación Infantil, especializada en Audición y Lenguaje y formada en Pedagogía Waldorf. Ahora, en el 2025 se unen como socias trabajadoras Belén, pedagoga y formada en Pedagogías alternativas con La Semilla; Raquel, técnico superior y Maestra infantil. Formada en el Programa Superior Universitario en Metodología Bosquescuela y Madre día Waldorf; Ángela, Técnico Superior en Educación infantil y formada en Pedagogía sistémica, actualmente estudia Psicología y Elena educadora social.

Lara Palacián Vizcaíno
Técnica Superior en
Educación Infantil
Soy Técnica Superior en Educación Infantil y, gracias al equipo educativo con el que me formé, aprendí cómo no quería que fuera mi carrera y mi trabajo con lxs niñxs. Por eso mi trabajo final fue acerca de las madres de día, lo que me llevó a ponerlo en práctica una vez finalicé mis estudios. Y eso es lo que hice durante cuatro maravillosos años. Además de ejercer como acompañante, pude tener, años más tarde, a mi hijo en la casita de Érase una vez, lo que supuso para mí otro regalo en el que pude compartir la crianza con mi trabajo de manera totalmente orgánica.
Es un trabajo precioso en el que me siento muy afortunada de poder acompañar a lxs más pequeñxs durante sus primeros años de vida. Ver su desarrollo y evolución diaria es un regalo. Cada día es un nuevo aprendizaje para mí y lo agradezco infinitamente, ya que me obliga a vivir en una continua formación.
Esta profesión, totalmente vocacional. Nos remueve y nos hace cuestionarnos día a día, lo que veo totalmente positivo, porque nos ayuda a seguir creciendo y no conformándonos con lo que sabemos. Por eso, a parte de la titulación formal, me he formado en la pedagogía Waldorf, ayudante Montessori por AMI, Disciplina Positiva con Marisa Moya y actualmente estudiando el Grado de Educación Social por la UNED.
Me siento muy agradecida de poder seguir creciendo, ahora de la mano de mis magníficas compañeras que me acompañan en este trayecto.

María Coca Molina
Psicóloga infantil
Estudié Psicología y comencé mi trayectoria profesional desarrollando proyectos educativos y sociales. En el año 2013, una estrella fugaz pasó por mi vida, mi hija Alba, dejó la primera Huella para encaminar mi carrera profesional atendiendo a las necesidades de lxs más pequeñxs creando el proyecto de madre y padre de día, La Huella de Alba. donde nacería después mi segundo hijo, Hugo.
En 2017, inicié una nueva etapa con Lara y Elena, dando forma al proyecto Dejando Huella, que continúa creciendo y evolucionando desde entonces.
Ese mismo año comencé mi formación en Barcelona como terapeuta holística de la voz y el lenguaje con Tamara Chubarovsky, formación que se extendió durante dos años y de la cual hoy soy facilitadora de su método. Actualmente, continúo ampliando mi mirada profesional a través de la formación en Entrenamiento de Movimiento Rítmico e Integración de Reflejos Primitivos, desarrollado por el Dr. Harald Blomberg.
En la actualidad, dentro de Dejando Huella, mi labor se centra principalmente en la gestión y administración del proyecto, cuidando que la estructura, la organización y los procesos acompañen de manera coherente la filosofía y los valores que lo sostienen.
También desarrollo formaciones a otras profesionales del ámbito educativo, compartiendo herramientas, conocimiento y experiencia.
Cada día sigo caminando con la ilusión de dejar nuevas huellas y que esta comunidad siga creciendo.

Cristina Ramos Arroyo
Maestra en Audición y Lenguaje
Estudié Magisterio en Audición y Lenguaje, y al hacer las prácticas, descubrí la importancia del cuidado
en la primera infancia. Realice el Máster en Educación Infantil y busqué una mirada más respetuosa y decidí realizar la formación en pedagogía Waldorf.
Debido a mis experiencias vitales, ser miembro del movimiento Scout, ser voluntaria en la Asociación
Educar en la Noviolencia durante años, me han hecho valorar el amor y respeto a la Naturaleza y
querer colaborar en proyectos sociales inclusivos.
Hace unos años tuve la suerte de recibir una llamada de María, una de las fundadoras de Dejando Huella, y me ofreció trabajar con ellas. Desde el primer día, supe que este era mi lugar.
En el verano de 2021 me
incorporé como socia.
Sigo con mucha ilusión de seguir creando espacios respetuosos y dejar huellas en proyectos del barrio, en nuestras vecinas y vecinos.

Ángela Santolaya
Técnica Superior en
Educación Infantil
Mi experiencia en el proyecto de Madre de Día Casita Tortuga y la formación La educación
activa en El Pez Luna despertaron en mí el deseo de profundizar en el acompañamiento a la
infancia, lo que me llevó a estudiar el ciclo de Técnico/a Superior en Educación Infantil. A lo
largo de este recorrido tuve la oportunidad de conocer diferentes modelos educativos, que
reafirmaron mi confianza en maneras más conscientes y respetuosas de mirar y acompañar la
infancia, entendida como una etapa única y fundamental.
Desde entonces formo parte de Dejando Huella, un espacio con una filosofía profundamente
alineada con la mía. En este camino, y ya como parte del equipo, he continuado ampliando mi
formación en Pedagogía Sistémica, Terapia Sistémica y Gestalt, Asistente Montessori (AMI) y,
actualmente, estoy cursando el Grado en Psicología.
Hoy pongo especial atención en una mirada sistémica y en la importancia del apego y los vínculos tempranos, acompañando a cada niño y niña desde la comprensión de su contexto global, especialmente el familiar. Creo en la fuerza de los vínculos seguros como base del
bienestar emocional y del desarrollo, y en el valor de caminar de la mano de las familias en este
proceso.

Belén Caso
Pedagoga
Estudié pedagogía y, durante la carrera, en pocas ocasiones sentí que encajara en aquel modelo educativo en el que estaba inmersa desde bien pequeñita. Tuve la suerte de cruzarme en el camino con una persona que me dijo "Belén, quizás tú lugar para crecer sea otro, una forma diferente de entender la educación y de mirar a los niños y las niñas". Este empujón, junto con el nacimiento de mi primer sobrino fueron detonantes para cambiar de rumbo. Y aquí es donde decidí formarme con La Semilla Violeta y donde conocí la Educación Activa y el concepto "acompañar", entre muchos otros granitos de arena que me han ayudado a conformar la persona que soy hoy.
Mi mirada cambió, tanto hacia dentro como hacia fuera y aquí seguimos, aprendiendo cada día de lo cotidiano, trabajando en mi persona para poder ser espejo donde mirarse y dedicando mi tiempo libre a nutrirme para dar lo mejorcito de mi allá donde vaya. Me gusta pintar, leer, escribir, viajar, jugar al rugby y un sin fin de cosas más que me hacen disfrutar. En 2020 creé mi propio proyecto personal y profesional que se llama La Espiral Azul Pedagogía (@laespiralazul.pedagogia), tratando de generar un espacio en el que reflexionar sobre la educación, la infancia y los cuidados. Actualmente, feliz de poder compartir camino con el Equipo de Dejando Huella, y con todxs lxs niñxs y sus familias, que son fuente de inspiración y de aprendizaje diario.

Elena Bartolomé
Técnica Educación Social
Soy educadora social y durante varios años he acompañado a personas adultas y familias que atravesaban situaciones de vulnerabilidad social. Mi trabajo me permitió escuchar muchas historias de vida, estar cerca de realidades complejas y comprender, desde lo humano y lo profesional, cómo las experiencias vividas dejan huella a lo largo del tiempo.
En ese acompañamiento fui descubriendo algo esencial: gran parte de lo que somos como personas comienza a construirse en la infancia. Nuestras heridas, pero también nuestras fortalezas; nuestra forma de relacionarnos, de confiar, de mirar el mundo y de habitarlo.
Esta comprensión fue transformando mi mirada y mi camino profesional. En el 2022 me incorporé al Equipo de Dejando Huella. Por eso hoy elijo acompañar la crianza y las infancias, desde un enfoque respetuoso, consciente y profundamente humano.
Creo firmemente que cuidar esos primeros pasos, acompañar a las familias y ofrecer a niñxs entornos seguros, amorosos y coherentes, es una forma de prevención social y, sobre todo, una apuesta por una sociedad más sana, más empática y más amable. Acompañar la infancia no es solo educar: es sembrar bienestar presente y futuro.

Almudena Flor
Técnica Superior en Educación Infantil
Estudié un Grado Superior de Educación Infantil y en mi primer año, tuve la suerte y la maravillosa oportunidad de ir a observar a un espacio educativo llamado Dejando Huella. Fueron solo tres días de observación, pero comprendí que existen maneras y métodos respetuosos donde lxs niñxs pueden ser acompañadxs con cariño y afecto. Además, es un espacio seguro para las familias y las acompañantes.
Me enamoré de toda la metodología y del espacio, por lo que decidí hacer mis prácticas allí. Después de tres meses de prácticas, aprendí muchísimo y pude construir una visión más sólida sobre la crianza y acompañamiento respetuoso.
El espacio me dio la oportunidad de formar parte de su maravilloso equipo, y no dudé ni un momento en aceptar su propuesta. Desde 2024 soy compañera del equipo de Dejando Huella, y sigo aprendiendo cada día junto a lxs niñxs de la escuela y junto a mis compañeras.
Personalmente, estoy muy contenta de haber encontrado un equipo tan bonito, donde puedo sentirme segura y seguir creciendo como persona.
Otros departamentos
Limpieza y mantenimiento: Amina Sadat

Raquel Moreno
Técnica Superior y Maestra de Educación Infantil.
Comencé mi andadura profesional formándome como Técnico Superior y Maestra de Educación Infantil.
Durante años, me he dedicado a la infancia trabajando como educadora en Escuela Infantil, acompañando a lxs niñxs en su hogar, en el sector del Ocio y Tiempo Libre, así como, colaborando de voluntaria en un centro de día para menores.
Llegué a Dejando Huella inicialmente como observadora, en una búsqueda por encontrar mi lugar en este ámbito. Había finalizado recientemente el Programa Superior Universitario en Metodología Bosquescuela, pues me apasionaba la idea de fusionar naturaleza e infancia y me encantaba trabajar con lxs niñxs al aire libre. En ese periodo, algo en mí sin saber aún ponerle nombre se despertó y me llevó a seguir descubriendo nuevos métodos alternativos a la educación tradicional. Conocí entonces, la profesión de Madre de Día y me apasionó ese acompañamiento cercano, respetuoso y hogareño, así que decidí formarme como Madre de Día Waldorf. Desde entonces, no he parado de seguir profundizando para acompañar a lxs peques de manera empática y respetuosa, procurando ofrecerles la mejor versión de mí cada día.
En 2022, llegó a mi vida la maternidad y con ella mi sentir se acentuó aún más... Dejando Huella se ha convertido en el lugar que tanto había buscado para seguir creciendo personal y profesionalmente, dónde poder acompañar a lxs niñxs desde la profunda admiración, respeto y afecto. También, es el espacio seguro, cercano y amoroso en el que deseaba que acompañasen a mi pequeño, en el que se sintiese como en su segundo hogar.

